Comercio y dependencias
La UE fue durante décadas la mayor potencia comercial del mundo. China la ha adelantado, y Europa depende cada vez más de otros para comprar y para vender.
Entre dos gigantes
El comercio mundial ha cambiado de centro de gravedad en dos décadas.
En 2002, la UE aportaba el 18,9 % de las exportaciones mundiales de bienes y China, el 6,5 %. China supera a la UE desde 2015, y en 2024 ya exportaba el 18,7 % del total mundial, frente al 14,7 % de la UE. Estados Unidos es sobre todo un gran comprador: absorbe más del 16 % de las importaciones del mundo.
China ya exporta más que la UE: desde 2002 casi ha triplicado su cuota del comercio mundial
Cuota de cada economía en las exportaciones o importaciones mundiales de bienes, en %
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Las cuentas lo resumen. En 2024, China vendió al mundo 916.000 millones de euros más de lo que compró. Estados Unidos, al revés, compró 1,19 billones más de lo que vendió. La UE, con un superávit de 133.000 millones, queda en medio.
China vende al mundo, EE. UU. le compra y la UE está en medio
Saldo comercial de bienes (exportaciones menos importaciones), en miles de millones de euros
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¿Pierde Europa o elige?
Abrirse al mundo fue una decisión europea. El precio es depender de dos socios que ya no se entienden.
En 2002, China suministraba el 7,8 % de lo que la UE compraba fuera de la Unión. En 2025, el 22,6 %. En maquinaria y equipos de transporte, donde entran los paneles solares, las baterías o la electrónica, llega al 35,8 %, tras un máximo del 40,6 % en 2022.
Más de una de cada cinco importaciones de la UE ya llega de China; en maquinaria, más de una de cada tres
Parte de las importaciones de la UE desde fuera de la Unión que llega de China y de EE. UU., en %
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Para vender ocurre lo contrario. Estados Unidos compra el 21 % de lo que la UE exporta fuera de la Unión, casi tres veces más que China (7,5 %). Europa compra a un gigante y vende al otro, y eso la deja expuesta a los aranceles de uno y a la competencia del otro.
Para vender, la UE depende de EE. UU.: su primer cliente, muy por delante de China
Parte de las exportaciones de la UE fuera de la Unión que va a EE. UU. y a China, en %
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Europa por dentro
El mercado único sigue siendo el gran socio de cada país. Las dependencias, en cambio, se reparten de forma muy desigual.
De cada diez euros que exportan los países de la UE, seis van a otros países de la Unión, igual que en 2004. Eslovaquia y Chequia venden en la UE casi el 80 % de lo que exportan. En el otro extremo, Irlanda y Chipre, con grandes filiales de multinacionales, miran mucho más fuera. España envía a la UE el 62 %.
El primer cliente de Europa es Europa: seis de cada diez euros exportados se quedan en la UE
Parte de las exportaciones de bienes de cada país que va a otros países de la UE, en %, 2004 y 2025
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La energía es la dependencia más visible. La UE importa el 57 % de la energía que usa. Malta y Luxemburgo importan más del 90 %; España, el 69 %. Solo Estonia, gracias a su esquisto bituminoso, se acerca a la autosuficiencia.
La UE importa más de la mitad de su energía. Solo Estonia es casi autosuficiente
Dependencia de las importaciones de energía: importaciones netas sobre la energía disponible, en %
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Notas sobre este tema
Otros temas
- IA y digitalLa UE adopta la inteligencia artificial más rápido que nunca, pero casi toda la tecnología que usa se diseña fuera.
- Productividad y crecimientoLa UE pesa tanto en la economía mundial como Estados Unidos, pero produce menos por hora y mucho menos por habitante. La pregunta es cuánto de esa distancia es atraso y cuánto es elección.
- Libertades, bienestar y climaEuropa vive más años, contamina menos y protege más las libertades que Estados Unidos o China. Pero esas ventajas no son iguales en todos sus países, y algunas se están erosionando.
- SanidadLa UE gasta en sanidad mucho menos que EE. UU. y se vive más años. La paga sobre todo con dinero público, pero cada país reparte de forma distinta los médicos y lo que sale del bolsillo del paciente.
- Dinero y pagosLa zona del euro guarda más efectivo que EE. UU. y China en relación con su economía, pero cada vez paga menos con él. El hueco lo llenan las tarjetas, en buena parte de redes no europeas. El euro digital es la apuesta de la UE para que el dinero público siga presente en los pagos electrónicos.
- Vivienda y coste de vidaLa vivienda ha subido menos en la zona del euro que en EE. UU., y los alquileres también. Casi siete de cada diez europeos viven en una casa propia, pero quien alquila a precio de mercado carga con mucho más gasto, y entre países las diferencias en coste y espacio son enormes.
- EnergíaLa UE consume por habitante menos de la mitad de energía que EE. UU., y China ya la ha superado. Su electricidad depende mucho menos de los combustibles fósiles, pero las renovables solo cubren una cuarta parte de toda su energía y la industria paga la luz bastante más cara que antes de la crisis de 2022.